Mostrando entradas con la etiqueta cultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cultura. Mostrar todas las entradas

sábado, 10 de mayo de 2014

Utopía

Han pasado 4 meses desde que no me he parado a escribir aquí. Realmente no me apetecía contar mucho sobre mis opiniones... Además, tenía que recuperar clases. (Sé que la disculpa es muy cutre)
En fin, tengo que contarles una historia. Me la contaron hace tiempo pero recién ahora me he puesto a pensar en esa posibilidad.
Alguien que conozco quería ser político. Quería cambiar la situación del mundo, hacer que la intelectualidad gobernase (con él al mando, por supuesto) Iba a invertir muchísimo dinero en obras públicas y en educación. Volveríamos a seguir las normas del siglo XVIII. ¡Cómo me describía sus calles empedradas y sus edificios decorados con mármol y altas columnas que hacían recordar al Partenón griego! La primera vez que me lo contó me quedé asombrada, pero dudaba muchísimo de esa idea (y lo sigo haciendo) Su utopía no era la mía... aunque coincidíamos en algo: La intelectualidad debía de estar unida.
Pasaron muchas cosas antes de que "Saratoga" (su ciudad imaginaria) volviera a mi mente. Mi mejor amiga y yo estábamos en casa viendo algunas cosillas en YouTube. Ella me enseñó un videojuego llamado Bioshock  y al ver la historia de ese juego me quedé alucinada. Totalmente alucinada. Ella y yo (como de vez en cuando nos ocurre) empezamos a hablar de filosofía y de si eso podría pasar en la realidad. Yo (como siempre) suelo dar preguntas y ella, respuestas. Normalmente ella hace que todos los castillos de arena que me monto se desmoronen. Me devuelve a la realidad y me hace ver las cosas con lógica.
Aunque no pueda hacer una utopía (y si la hiciera, corrompería a todo el mundo), me paro a pensar en mi misma clase.
Me gusta mi clase. No me puedo quejar de ella. Sin embargo está tan desunida... sobre todo la "intelectualidad". Todos competimos con todos y es porque entre todos nos caemos realmente mal. Es muy triste, porque cuando nos juntamos, hacemos cosas increíbles. Todos en clase somos muy listos y yo me llevo bien con la mitad de ella. Pero luego estamos los 5 que 'sobresalimos' (que en el fondo eso no significa nada) y solo me llevo bien con uno de ellos, a otra le tengo respeto y a otro no lo soporto y luego está el último...que en fin...  tengo la sensación de que piensa que estoy completamente  loca. El último es el más competitivo de todos. Y yo quiero demostrarle que puedo ser igual o incluso mejor que él. Qué irónico.
Si todos nos ayudáramos estaríamos mucho mejor que ahora. Pero claro, nosotros ayudamos, pero cada uno por su lado. Cada uno ayuda a SUS amigos y no sé... Hablé con la chica a la que le tengo respeto y estaba de acuerdo conmigo. El caso es que ninguna de las dos pudo encontrar una solución.
Entonces... solo he podido concluir que la intelectualidad, aunque esté unida, también tiene que llevarse bien, y eso es ,muchas veces, difícil de conseguir. A parte, aunque seguro que tenga un montón de cosas en común con el competitivo y con el que no soporto, muchas veces somos tan cerrados que no nos daremos la ocasión de conocernos.
La intelectualidad a veces puede ser muy estúpida (incluyéndome a mí jajaja.)



domingo, 19 de enero de 2014

Perú

He hecho un viaje muy largo, he viajado 14 horas en un avión rumbo a Lima, Perú. Tenía que volver... y he descubierto que más que nostalgia por los antiguos recuerdos, he sentido alegría. He visto mis juguetes de cuando era niña y también he visitado mi antigua casa... Las cosas han cambiado  desde que me fui, y eso que solo fue hace tres años. Mis amigos han crecido, hay edificios por todas partes y lo que antes era un acantilado dominado por la fuerza del mar ahora es un malecón con largas aceras y carreteras nuevas. Conocí a mi sobrino, de 2 años y medio y es un amor. También me fui a la playa, donde han construido casas de lujo y urbanizaciones de todos los tipos, también han plantado bosques en algunos cerros...
Al principio creí que tenía un motivo ecológico o quizá era para que el cerro fuera más  consistente y que no hubieran aludes de tierra. La verdadera razón por la que habían hecho ese bosque era para que la gente pobre que vivía en el cerro no construyera sus casas allí, para no dar una "mala imagen" del país cuando los turistas pasasen por la carretera. Me quedé atónita porque no podía creer lo que oía, y más aún, no podía creer que las personas que me lo contaron y las que los estaban escuchando daban su aprobación a semejante tontería.
¿De verdad cree la gente que la pobreza se va a solucionar ocultando a la gente del mundo exterior y obligándoles a vivir en espacios reducidos sin ningún tipo de ayuda y sobreviviendo sin apenas servicios básicos? Yo al menos no lo creo así.
Mientras miraba por la carretera detenidamente, por un lado de la autopista estaba la playa con casas blancas de lujo y sombrillas en la orilla del mar, con una pared al final para protegerse de los ladrones y de los "no invitados". Por el otro lado estaba el cerro, repleto de casas diminutas, algunas ni siquiera hechas con ladrillos, ni con cimientos y mucho menos pintadas. Había una escalera amarilla que bajaba por todo el cerro para que a la gente le resultase más cómodo bajar el cerro e irse a limpiar las casas de los turistas.
Bueno, por ahí nunca me dejarían pasar porque esos sitios es "donde viven los ladrones, la gente sucia, la gente que tiene por sueño poder ir a la otra mitad de la ciudad, los alborotadores..." y tristemente, es cierto.
Pero todo este problema viene por el mal manejo de los gobiernos, que convencen a la gente ignorante dándoles falsas ilusiones o incluso guiándolos para que crean que conseguir una camiseta de marca o permitirse ir a un mc donalds es más importante que su propia educación o sus condiciones de salud.
Claro que existe la educación allí, pero la mayoría es privada y la pública saca a escondidas cierto dinerillo aprovechándose de la gente sin recursos. Y todo esto demuestra la importancia de la cultura.  Si Perú tuviera aunque sea a todos sus habitantes terminada la secundaria sería un milagro y valdría la pena.
El pueblo todavía no puede elegir, pues más de la mitad de la gente es ignorante y no ve más allá de sus propias fronteras tanto en el espacio, como en  el tiempo.
Si al menos todos supieran leer... lo que cambiaría este país.